Tú que apagaste la última vela que quedaba
Que mordiste la manzana más roja y jugosa
Tú que con tu vanidad y orgullo
Mataste mi ilusión, de pasar mi vida entera con tigo.
Tú que decías darme todo y al final no dabas nada.
Tú que con esa manera egocéntrica te encerrabas en ti
Y no pensabas en mí
tú que con esa mirada mostrabas ternura, pero por dentro odio.
Tonta absurda me siento de haber creido en ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario